Lo que dice la norma, y en qué se diferencia de Primaria y la ESO
El desarrollo de la LOMLOE para esta etapa es el Real Decreto 95/2022. Lo que dice sobre lectura en su articulado está en dos sitios. El primero, entre los principios pedagógicos, en el artículo 6.7:
«De igual modo, sin que resulte exigible para afrontar la Educación Primaria, se podrá favorecer una primera aproximación a la lectura y a la escritura (…).»
El segundo, entre los objetivos de la etapa (artículo 7, letra g): «Iniciarse en las habilidades lógico-matemáticas, en la lectura y la escritura, y en el movimiento, el gesto y el ritmo».
Y para ver lo que falta, estas son las frases de las otras dos etapas. Primaria, Real Decreto 157/2022, artículo 6.8: «todos los centros educativos dedicarán un tiempo diario a la misma». ESO, Real Decreto 217/2022, artículo 6.3: «se dedicará un tiempo a la misma en la práctica docente de todas las materias».
Puestas juntas se ve la diferencia. Primaria fija una frecuencia, la ESO fija una extensión, e Infantil no fija tiempo: dice «se podrá favorecer» y añade que no es exigible para pasar de etapa. En el texto del real decreto no aparece «tiempo diario» ni ningún número de libros o minutos. Si tu comunidad autónoma pide algo más, estará en su propio decreto de currículo de Infantil, y ese es el que hay que consultar.
El anexo II, en el área de Comunicación y Representación de la Realidad, lo dice todavía más claro:
«(…) teniendo claro que la adquisición del código escrito no es un objetivo que se deba alcanzar en esta etapa.»
La etapa, además, tiene carácter voluntario (artículo 5.1) y se ordena en dos ciclos: «el primero comprende hasta los tres años y el segundo, desde los tres a los seis años de edad» (artículo 3.2). Este artículo trata del segundo ciclo, que es el que tienen los colegios de Infantil y Primaria: los cursos de 3, 4 y 5 años.
La consecuencia: en Infantil, que el adulto lea en voz alta también cuenta
Si aprender el código no es el objetivo, ¿qué lectura cabe en un plan lector de Infantil? La norma responde en los saberes básicos del segundo ciclo, dentro del bloque «Aproximación al lenguaje escrito»:
«Situaciones de lectura individual o a través de modelos lectores de referencia.»
Un modelo lector de referencia es el adulto que lee delante del niño. Dicho de otra forma: el rato en que la maestra lee un cuento en la asamblea no es un descanso del plan lector, es el plan lector. En 3 años es casi todo el plan, y sigue siendo la parte principal en 5.
Hay otras tres cosas que la norma sí recoge, y que dan el esqueleto del documento:
- La biblioteca de aula. El anexo habla de «un espacio cálido y acogedor donde ubicar la biblioteca», y uno de los criterios de evaluación del segundo ciclo es «recurrir a la biblioteca como fuente de información y disfrute, respetando sus normas de uso».
- La literatura oral. «Es la etapa de la literatura oral por excelencia: rimas, retahílas, folclore…».
- Los textos de uso social. El anexo pide dejar al alcance de los niños «libros y otros textos de uso social adecuados a su edad e intereses». Una receta, una carta, el cartel de la puerta del aula.
A partir de aquí lo que viene es criterio de aula, no norma: cómo lo reparto yo por cursos después de años escribiendo para lectores jóvenes y de trabajar con docentes que aplican estos planes. Lo separo para que se distinga de lo citado arriba.
3 años: la rutina y el libro repetido
Lo que más cuesta aceptar al redactar el plan de 3 años es que leer el mismo libro veinte veces es un avance, no una falta de variedad. El niño que pide otra vez el mismo cuento está comprobando que la historia no cambia, anticipando la página siguiente y disfrutando de acertar.
- Un momento fijo de lectura en voz alta, siempre en el mismo sitio de la jornada. Lo que el plan debe proteger es la rutina, no la duración.
- Álbumes con imagen potente y poco texto, y libros de cartón o de solapas que se puedan manipular sin miedo a romperlos.
- La biblioteca de aula a su altura, con las portadas de frente y no los lomos. Un niño de 3 años no elige por el título.
- Canciones, rimas y retahílas todos los días. Es la parte del plan que más se olvida porque no parece lectura.
4 años: anticipar, preguntar y reconocer para qué sirve lo escrito
En 4 años cambia la manera de leer juntos. El anexo habla de acercarse a los textos «mediante anticipaciones e inferencias», y eso es exactamente lo que se puede empezar a hacer en voz alta: parar antes de pasar página y preguntar qué va a pasar, o por qué el personaje tiene esa cara.
- Lectura dialogada: el adulto lee y va abriendo preguntas sin respuesta única. Sin corregir, porque a esta edad lo que se trabaja es que haya hipótesis, no que acierten.
- Textos que sirven para algo: la lista de la compra de un taller, la receta de una actividad, la nota que va a casa. Es la forma más directa de entender que lo escrito dice cosas.
- El nombre propio y los de los compañeros, que suelen ser las primeras palabras que se reconocen y encajan en este curso sin forzar nada.
- El préstamo a casa, si el centro puede sostenerlo. Un libro que viaja en la mochila implica a la familia sin mandarle deberes.
5 años: el puente a Primaria, sin convertirlo en 1.º
En 5 años aparece la presión que el artículo 6.7 intenta desactivar: que los niños lleguen leyendo a Primaria. Muchos lo harán, y está bien. Pero la norma dice que no es exigible, y un plan lector que se mide por cuántos leen en junio acaba desplazando la lectura en voz alta, que es la que mantiene las ganas.
- Cuentos más largos, por capítulos, leídos en varios días. Obligan a recordar lo que pasó ayer, que es la base de seguir una novela dentro de tres cursos.
- Que ellos «lean» a otros: contar un álbum conocido a los de 3 años a partir de las imágenes. Cuenta como lectura aunque todavía no descifren el texto.
- Visitas a la biblioteca del centro o del barrio, con sus normas. Es el criterio de evaluación del que hablábamos arriba.
- Hablar con el profesorado de 1.º antes de junio. Si el plan de Primaria del centro empieza con fichas de comprensión, el salto se nota; lo cuento en el plan lector de Primaria: qué leer en cada curso, de 1.º a 6.º.
Objetivos y evaluación: observar, no examinar
Aquí la norma de Infantil ayuda más que las otras dos, porque es muy concreta. El artículo 12.1 del Real Decreto 95/2022 dice que la evaluación «será global, continua y formativa» y que «la observación directa y sistemática constituirá la técnica principal».
Aplicado al plan lector, eso deja fuera las fichas de «colorea lo que pasó en el cuento» como forma de comprobar si se ha entendido. Lo que sí sirve es un registro sencillo, por trimestre, con preguntas que se contestan mirando:
- ¿Pide que le lean, o vuelve a un libro concreto?
- ¿Anticipa lo que va a pasar o reconoce cuándo algo no encaja?
- ¿Usa la biblioteca de aula por iniciativa propia y respeta sus normas?
- ¿Cuenta con sus palabras un cuento conocido?
Y los objetivos del documento, igual que en las otras etapas, sirven si se puede saber en junio si se han cumplido. «Fomentar el gusto por la lectura» no se puede comprobar. «Que haya lectura en voz alta en la asamblea al menos cuatro días por semana» o «que cada niño se lleve un libro a casa cada quince días» sí. Si te interesa la parte de evaluar sin que parezca un control, está desarrollada en cómo evaluar la comprensión lectora sin que parezca un examen.
Los cuatro fallos que más se repiten en los planes de Infantil
- Confundir el plan lector con el método de lectoescritura. La norma dice que el código escrito no es un objetivo de la etapa; el plan lector trata del gusto por los libros, que es otra cosa.
- Copiar el de Primaria. El tiempo diario es una exigencia de la norma de Primaria. En Infantil la norma estatal no lo pide, aunque mantener un momento fijo de lectura sea muy buena idea.
- Tener la biblioteca de aula fuera de su alcance. Si los libros están en una estantería alta o en una caja cerrada, el niño no puede elegir.
- Evaluar con fichas. La técnica principal de evaluación de la etapa es la observación; una ficha no dice si ha entendido o disfrutado el cuento.
El reparto de papeles entre lo que firma el centro y lo que concreta cada tutoría está en plan lector de centro: qué obliga la ley, qué lleva dentro y quién lo firma y en plan lector de aula: cómo se hace, qué dice la ley y en qué se diferencia del de centro.
En resumen
- La norma estatal de Infantil es el Real Decreto 95/2022
- No fija tiempo de lectura: habla de favorecer una primera aproximación, sin que sea exigible para Primaria
- Dice expresamente que aprender el código escrito no es un objetivo de la etapa
- La lectura en voz alta del adulto forma parte del plan: es lo que la norma llama «modelos lectores de referencia»
- 3 años: rutina y libro repetido · 4 años: anticipar · 5 años: puente a Primaria sin convertirlo en 1.º
- Se evalúa observando, que es la técnica principal que marca la norma
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la ley sobre la lectura en Educación Infantil?
La norma estatal es el Real Decreto 95/2022. Su artículo 6.7 dice que, «sin que resulte exigible para afrontar la Educación Primaria, se podrá favorecer una primera aproximación a la lectura y a la escritura», y entre los objetivos de la etapa (artículo 7) está «iniciarse» en la lectura y la escritura. A diferencia de las normas de Primaria y de la ESO, no pide dedicar un tiempo a la lectura, y el propio anexo aclara que la adquisición del código escrito no es un objetivo que se deba alcanzar en esta etapa. Lo que concrete tu comunidad autónoma hay que mirarlo en su decreto de currículo.
¿Un plan lector de Infantil tiene que enseñar a leer?
No. El anexo II del Real Decreto 95/2022 dice literalmente que «la adquisición del código escrito no es un objetivo que se deba alcanzar en esta etapa». Lo que sí recoge como contenido son las situaciones de lectura a través de modelos lectores de referencia: el adulto que lee en voz alta forma parte del plan, y en 3 años es casi todo el plan. Un plan lector de Infantil que se convierte en un método de lectoescritura está pidiendo algo que la norma dice expresamente que no se exige.
¿Cómo se evalúa el plan lector en Infantil?
Por observación, que es lo que marca la norma para toda la etapa. El artículo 12.1 del Real Decreto 95/2022 dice que la evaluación será global, continua y formativa y que la observación directa y sistemática constituirá la técnica principal. Aplicado al plan lector, eso descarta las fichas de comprensión y apunta a un registro sencillo: si el niño pide volver a un libro, si anticipa lo que va a pasar, si usa la biblioteca de aula por su cuenta.
¿Hay que dejar leyendo a los niños de 5 años antes de Primaria?
La norma estatal dice que no es exigible. El artículo 6.7 del Real Decreto 95/2022 habla de favorecer una primera aproximación a la lectura «sin que resulte exigible para afrontar la Educación Primaria». Muchos niños salen de 5 años leyendo palabras y frases, y está bien, pero el plan lector no debería medirse por eso. Lo que conviene que llegue a 1.º de Primaria es un niño que quiere que le lean y que sabe para qué sirve un libro.